La abusiva publicidad de Facebook y los nuevos algoritmos de Instagram, han provocado que muchos usuarios de estas plataformas hayan decidido descargarse Vero (https://www.vero.co/) , una red social de pago surgida en 2015 que ofrece “una experiencia social más auténtica”. Libre de publicidad, algoritmos y recolección de datos, esta app funciona de forma similar a Tumblr, pues no solo se pueden publicar y editar imágenes y vídeos, sino que también permite  añadir enlaces, películas, series, libros, lugares, citas y música. La estricta cronología a la hora de mostrar el contenido es algo que ha llevado a más de un millón de personas a registrarse.

Otra de sus características es la posibilidad de seleccionar mejor con quién compartes qué por medio de las agrupaciones de contactos en amigos, amigos íntimos, conocidos y/o seguidores. Cada una de las clasificaciones está representada por un símbolo diferente. Entre sus ventajas encontramos la facilidad de ajustar lo que compartes con tus seguidores y la capacidad de poder conocer las múltiples facetas y gustos de una persona por medio del hilo que se va generando en el muro del perfil personal.

Con todas estas medidas pretenden que el usuario se sienta “más libre y visto como a un cliente en vez de como a un anunciante”, explican.  Algo que será posible a través de las suscripciones. Aunque todavía no han especificado cuánto costará, lo que sí han hecho es ampliar el rango de acceso gratuito de por vida a todas las personas que se registren -antes limitado al primer millón-, debido a las interrupciones y caídas del servicio.

Pero no todo podía ser bueno en Vero, con su auge -varios días siendo el más descargado en la App Store- también han venido las críticas e incluso el boicot con el hashtag #DeleteVero (https://twitter.com/search?q=%23deletevero&src=typd&lang=es) .  Las causas de esta crisis temprana se han debido a la letra pequeña de la política de privacidad y al  pasado corruptivo de uno de sus co-fundadores y CEO, el milmillonario libanés Ayman Hariri, hijo de un ex-Primer Ministro del país. Entre sus muchas controversias, destaca la ocurrida con la empresa constructora Saudi Oger, de la que Hariri era vicepresidente hasta que cerró en 2017 por múltiples denuncias por abuso laboral, deficientes condiciones de vida de los campamentos donde se instalaba a los trabajadores, contratación de inmigrantes y el impago de los salarios durante meses.

Por otro lado, se relaciona a la familia del libanés con el presidente de Rusia, Vladimir Putin, país de donde procede la gran parte del equipo de 23 personas que trabaja  en el desarrollo de la aplicación y que pone en duda la veracidad de la protección de datos que prometen. Esto último se debe a que, a pesar de que se comprometen a “proteger tus datos de accesos, usos o divulgación no autorizados, y utilizar varias tecnologías de cifrado y seguridad de datos estándar de la industria para hacerlo”, al usar Vero, “aceptas los riesgos inherentes de proporcionar información y transacciones online, y no nos harás responsables de ninguna violación de seguridad que se deba a circunstancias fuera de nuestro control razonable”. Además, como ya ocurre en las demás redes sociales como Instagram, el autor no tiene exclusividad de derechos de autor.

Como se puede apreciar los pros y contras de Vero son de todo tipo y para todos los gustos, ¿conseguirá ser la nueva red social o habrá quedado en el olvido el próximo mes?

Devo López