Una de las ciudades más famosas del mundo, una encrucijada cultural, una ciudad de estrellas… Situada en la costa oeste de Estados Unidos y siendo la segunda ciudad más poblada del país es, sin duda alguna, la contraposición a Nueva York. Desde su cálido clima hasta su estética – más llana y extensa – un contraste total con la ciudad que nunca duerme donde el frío y sus elevados rascacielos son la carta de bienvenida.

De Santa Mónica a Pasadena: L.A. multicultural

Uno de esos recuerdos inolvidables que uno se trae de una ciudad como Los Ángeles es ese atractivo que le da la gente que vive allí. Una amalgama de culturas y razas que quedan reflejadas en cada esquina. La ciudad tiene zonas tan carismáticas como Chinatown, donde un Bruce Lee de bronce nos recibe con una de sus características poses, así como una gran cantidad de templos que se suman a la arquitectura característica del barrio. Un barrio que no está solo, ya que Little Tokyo y Koreatown son los otros dos vecindarios que conforman la zona asiática de la ciudad.

“Una amalgama de culturas y razas que quedan reflejadas en cada esquina”

Podemos, también, caminar por calles que nos envuelven en una atmósfera más retro e independiente como Los Feliz. Donde puedes asistir a una obra de teatro en el Vista Theatre disfrutando de su particular aspecto egipcio hasta las impresionantes mansiones de Beverly Hills; donde con un breve paseo por Rodeo Drive nos veremos rodeados de lujos mientras observamos escaparates de las marcas más caras y elegantes del mundo.

Asimismo podríamos pasar horas en los barrios de North Hollywood (NoHo) y South Hollywood (SoHo), donde los teatros y cines son la esencia del lugar. Por algo Los Ángeles ha sido la meca del cine y el teatro a lo largo de los años. O podríamos trasladarnos a una pequeña ciudad dentro de Los Ángeles con la sensación que nos genera Larchmont Village gracias a sus pequeñas tiendas y bares sumados al ambiente local del Sunday Farmer’s Market.

“Por algo los ángeles ha sido la meca del cine y el teatro a lo largo de los años”

La ciudad posee su propio núcleo que se sitúa en la zona del Downtown. Uno de los barrios del centro que debemos visitar es South Park. Donde encontraremos una inmensa carta de actividades, como disfrutar del Staples Center mientras se disputa un encuentro de la NBA o de la liga de hockey sobre hielo.

Pero no es lo único que podemos hacer por la zona, nunca será opción dejar de asistir a una convención en el impresionante recinto L.A. Convention Center, que acoge grandes actividades al año como el Electronic Entertainment Expo (E3) o la ceremonia de los Primetime Emmys.

Sin duda, otra de las estampas más conocidas de Los Ángeles se sitúa precisamente en el barrio de Downtown, más concretamente dentro del distrito financiero. De entre los rascacielos que hay en la ciudad el inminente U.S.Bank es un titán que rompe la horizontalidad de L.A abriéndose paso hacia el cielo californiano.

Un paseo entre las estrellas

Cuando hablamos de la ciudad de Los Ángeles siempre nos viene a la mente una primera imagen clara: el Hall of Fame y el cartel de Hollywood.

Ver las más de 2500 estrellas en el Hall of Fame, disfrutar de una première cinematográfica en el Teatro Chino TCL, pasear delante del Dolby Theatre y soñar con las grandes entregas de premios de la Academia que en él se celebran, son solo algunas de las muchas actividades que pueden hacerse. Nada te exime de visitar el museo Madame Tussauds, donde el parecido de sus muñecos de cera con los personajes reales es algo fuera de lo normal.

La ciudad posee, además, una gran cantidad de estudios de producción de cine. Los estudios Warner Bros. y Universal son algunos de los ejemplos más claros. Con sus atracciones consiguen cautivar a cualquier visitante, pues ¿a quién no le gustaría caminar entre dinosaurios o disfrutar de una experiencia inolvidable dentro del castillo de Hogwarts?

No todo es asfalto y metal

Los Ángeles nos muestra una imagen de una belleza muy característica con sus inmensas autopistas, pero no todos los atractivos de la ciudad se encuentran hechos de asfalto y metal. Los Ángeles esconde su belleza natural en sus muchas rutas por los montes que la rodean. Desde el Griffith Observatory hasta los montes de la sierra de San Gabriel hay una inmensa variedad de caminos por los que hacer senderismo y disfrutar de la cara más natural de la ciudad (si eres amante de la fotografía tendrás la oportunidad de tomar fantásticas panorámicas de la ciudad desde Wilacre Park o darte un baño único en la hermosa cascada de Escondido Canyon).

Aunque para paisajes de otro mundo, el que concede la cordillera montañosa de Pacific Crest a la que se puede acceder por la ruta natural de Vasquez Rocks de apenas 4 km desde Santa Clarita a las afueras de la ciudad.

Playas con encanto especial

Y para aquellos a los que el campo no les llama la atención, Los Ángeles tiene cerca de 120 kilómetros de playa. Desde la extensa Malibú que a su vez se divide en varias de las mejores playas como Surfrider Beach o El Matador, donde podemos apreciar atardeceres que quitan el aliento relegando así a la ciudad a un segundo plano. Pero, obviamente, todos hemos soñado con tomar el sol o pasear por la arena de Santa Mónica disfrutando de las vistas del propio pier. Una delicia para los surfistas que cuentan durante todo el año con buenas olas a lo largo de la costa.

No hay que olvidarse de las increíbles sensaciones que uno puede vivir en Venice. Arena, olas, comida, gente y mucho más. Uno de esos rincones en el que todo el mundo debería pasar al menos un par de horas disfrutando del momento. Porque en Venice, cada momento es único. Desde las actuaciones de artistas callejeros hasta las aglomeraciones de personas viendo a un joven skater hacer piruetas inverosímiles. ¡Todo un espectáculo!

“Todos hemos soñado con tomar el sol o pasear por la arena de santa mónica”

Sobredosis de lujo

Aunque para espectáculo el que encontramos en una de las zonas más caras de la ciudad. Nos referimos a ese paseo que se antoja eterno para el que no pueda permitirse los lujos que en él se exhiben. No todos los bolsillos están preparados para Rodeo Drive.

Del mismo modo que la moda de la ciudad no se resume en esa sobredosis de glamour. Existen por todo Los Ángeles centros donde realizar compras a un precio más razonable y donde podremos encontrar todo lo que queramos. Un ejemplo es el Ontario Mills Outlet Mall que es el centro comercial más grande a nivel estatal o, por otro lado, pasear por Third Street Promenade un singular espacio peatonal lleno de tiendas de marca y boutiques por el que pasear disfrutando de la brisa que regala estar tan cerca del mar.

“Una ciudad que te permite vivir en un verano casi continuo”

Tu corazón se llevará un pedazo de la ciudad en la vuelta a casa ya que nunca se podrá olvidar de la brisa marina mientras te tomabas algo en una terraza del pier de Santa Mónica, ni tampoco de esa mezcla de colores en el cielo nocturno de la ciudad. Una ciudad que te permite vivir en un verano casi continuo, donde el estrés queda en un segundo plano gracias al ambiente distendido de la zona y al disfrute que cada rincón genera. Una experiencia inolvidable que la sitúa en la agenda de esos sitios que hay que visitar al menos una vez en la vida.

Darío Ruiz