Las primeras imágenes que nos vienen a la mente al hablar de Brasil son las calles de Río de Janeiro, atestadas de personas bailando al ritmo de samba y rodeadas de los colores propios del carnaval. Todo ello, a los pies del imponente Cristo Redentor en la cima del cerro de Corcovado y con vistas al mar desde la paradisiaca playa de Copacabana.  

Sin embargo, Brasil es mucho más que una postal de Río de Janeiro. Hay muchos otros lugares en este país con la misma aura tropical, entre los que encontramos una pequeña ciudad reconocida a nivel internacional como un sofisticado balneario: Buzios. Este seductor enclave, ubicado en una península bañada por el Océano Atlántico, es el equilibrio perfecto entre vida nocturna, naturaleza, gastronomía, compras y deportes acuáticos.  

Buzios, antes de ser el lugar de gran atracción turística que es hoy en día, fue una humilde aldea de pescadores que, junto a la agricultura a pequeña escala, eran las principales fuentes de ingresos. No obstante, en aquel entonces ya era frecuentada por personas de la alta sociedad que buscaban mayor privacidad y el encanto rústico característico del lugar.

Para conocer la ciudad tendrás que recorrer los 175 kilómetros que la separan de Río de Janeiro (casi 3 horas en carretera). Al llegar podrás elegir entre numerosos hoteles de lujo para instalarte y organizar tu agenda para visitar sus más de 20 playas de aguas cristalinas, como la Tartaruga o la Joao Fernández. Tomar el sol en Buzios es una actividad para disfrutar todo el año gracias a ese clima caliente y húmedo que alcanza una media de 29º de temperatura.

Pero la mejor y más famosa entre los amantes de los deportes acuáticos es la playa de Geribá. Un extenso lugar de casi dos kilómetros a mar abierto y un punto de encuentro para muchos jóvenes surfistas, windsurfistas y buzos, así como un escenario mágico para las fiestas nocturnas en verano.

Pero las playas no son el único atractivo de Buzios. También lo son sus montañas, su fauna marina y la flora típica de la mata Atlántica además de sus formaciones rocosas, como Ponta da Lagoinha de 520 millones de años de antigüedad. Este escondite es ideal para los amantes del ecoturismo y de los deportes como el trekking o el senderismo.

Una visita obligatoria es la de Tauá, una reserva ubicada en el Bosque da Restinga, que acoge a más de 80 especies de aves migratorias atraídas por un lago de agua dulce. Con ellas conviven más de 300 especies de mariposas, bromelias y orquídeas en fantásticos bosques nativos primitivos. Además, la zona tiene un gran valor antropológico y arqueológico, puesto que se conservan herencias culturales de los indígenas que lo habitaron, como el Cementerio de Sambaquis.

Las noches mágicas de Rua Das Pedras

Después de disfrutar del atardecer en un paseo marítimo, adornado con pequeños barquitos de pesca, Buzios se prepara para la noche en Rua Das Pedras. Los cerca de 600 metros de la emblemática calle empedrada acogen la vida nocturna de la ciudad, convirtiéndose en su centro principal. De hecho, en verano (entre los meses de diciembre y marzo) sus múltiples bares, discotecas y restaurantes cambian de horario, empezando a funcionar a la una de la madrugada.

La noche empieza eligiendo qué comer entre la gran diversidad gastronómica que se ofrece en Rua Das Pedras. Cocina francesa, marroquí, japonesa, tailandesa o italiana, entre otras, pero, si lo deseas, también podrás degustar sus mariscos y pescados, platos tradicionales de Buzios. Uno de los más demandados es el Rissotto de Camarones con queso Brie, que refleja la internacionalidad característica de la ciudad turística fusionada con los productos típicos de cualquier zona pesquera. ¿Para el postre? La heladería Mil Frutas es el lugar idóneo, en ella podrás degustar helados con sabores que van desde el clásico cheesecake hasta el de guayaba con queso.

Con el estómago lleno, toca escoger un bar donde sentarse y relajarse mientras te tomas una auténtica caipirinha. Podrás entretenerte con las actuaciones en directo de los bares más modernos o bailar hasta el amanecer en alguna de sus discotecas. La más famosa, por sus Dj’s de reconocimiento mundial, es la Privilegé. ¡Hablamos de la Ibiza latina!

Rua Das Pedras es, también, un lugar perfecto para las compras y el arte. Después de las dos de la tarde abren boutiques de lujo y otras tiendas de marca nacionales e internacionales, donde se pueden comprar los típicos bañadores y bikinis brasileños, así como las galerías de arte con obras de artistas de la ciudad y locales con productos artesanales de raíces indígenas. Las opciones para llevarte un recuerdo de tus vacaciones en Buzios son múltiples y variadas.

 

Curiosidades

  • La actriz Brigitte Bardot en los años 60 puso a Buzios dentro de la ruta del jet set internacional después de su visita. Por ello, en su honor, hay una escultura de la actriz situada en el paseo marítimo Orla Bardot.
  • Desde entonces Buzios ha sido frecuentada por muchas grandes celebridades, como Madonna o Mick Jagger.
  • El actor Carlos Bardem fue propietario de un bar en la ciudad durante dos años.
  • La mejor manera de conocer sus playas es abordo de un buggy.
  • Buzios cuenta con cerca de 400 hoteles y “posadas”.
Adrián Centanaro