Nos gusta el número 7, ¿para qué mentir? Por eso te traemos un nuevo ranking… esta vez ponemos a prueba al cine y a sus mejores momentos. ¿Quién no recuerda ese “yo soy tu padre” que Darth Vader le dice a Luke Skywalker o aquella Holly Golightly (Audrey Hepburn) desayunando frente al escaparate de Tiffany & Co.?

Como es técnicamente imposible recoger todas las escenas memorables del cine en un mismo artículo, nos hemos tomado la molestia de destacar aquellas que nos parecen las 7 mejores escenas de la historia del cine. ¿Será hoy el primer día del resto de nuestros días? (American Beauty).

Cuando dos genios españoles se unen…

Empezamos fuerte… El encargado de sostener este pastel de 7 pisos es el cortometraje mudo del director surrealista Luis Buñuel: El perro andaluz (1960), que además cuenta con la colaboración de Salvador Dalí en su guión. Los protagonistas de esta escena son una navaja y un ojo. ¿Que cómo se fusionan estos dos elementos? Te retamos a verla, eso sí, no cierres los ojos.

La vida no necesita instrucciones

Si después de esta escena no has huido y sigues en este ranking eres un amante del cine y lo sabemos… Como lo es también el director y actor italiano Roberto Benigni, responsable, en mayor parte – dirección y guion cinematográfico – de la ganadora de tres premios Óscar: La vida es bella (1999) y protagonista de la siguiente escena. Te ponemos en situación… En pleno comienzo de la Segunda Guerra Mundial, en un campo de concentración nazi, un judío italiano, su mujer y su hijo pequeño saben que su siguiente paso es la muerte. ¿Para qué tomárselo en serio?

Una pausa II

Efectivamente, nos encontramos ante el cruce de piernas más famoso y la escena de cine más pausada de la historia. La escritora de novelas de intriga Catherine Tramell (Sharon Stone) es sospechosa de asesinato en Instinto Básico (1992). Ésta se encuentra en un interrogatorio donde le preguntan acerca de su relación con el fallecido, ya que su muerte coincide con una de las historias de Catherine. Todo esto acontece ante la atenta mirada del agente y amante de la protagonista, Nick (Michael Douglas). Veinticinco años después, la escena sigue dando de qué hablar. ¿Realmente había un consentimiento claro de la actriz para grabar ese plano? No lo sabemos, lo que sí podemos asegurar es que, con acuerdo o no, esta escena se ha convertido en un referente del cine erótico y prueba evidente de una de las mejores interpretaciones de la actriz estadounidense.

Ojo por ojo…

Beatrix Kiddo, personaje creado por el director Quentin Tarantino, se encuentra con su enemiga. Sí, está en su lista y es hora de kill her. ¿Ya sabes de qué película hablamos? Has acertado, Kill Bill vol. 2 (2004). La recordamos con uno de sus grandes momentos, la muerte de un componente del Escuadrón Asesino Víbora Letal al que Kiddo debe matar al completo. ¿Tachará Beatrix el nombre de su siguiente víctima de la lista? Esta vez es el turno de la venenosa Elle Driver.

¡Oh capitán, mi capitán!

La siguiente secuencia no podría estar en otra posición que dentro de nuestro top 3 ya que todos hemos visto esta escena alguna vez, ya sea en la televisión o en el maravilloso internet donde te encuentras con rankings como éste. John Keating (Robin Williams) es un profesor de literatura amante de la poesía en El Club de los Poetas Muertos (1989). Tras el suicidio de uno de los muchachos el centro decide culpar a Keating y despide al maestro, hecho que da lugar a esta bonita escena que nos hará amar, aún más si cabe, el poema de Walt Whitman… Oh captain! My Captain!

Run for(the)rest

Huye para los restos Forrest, solo así podrás librarte, y darles una lección de paso, a los matones del colegio. El protagonista de nuestra siguiente elegida es Forrest, Forrest Gump (1994). Sentado en un banco y contando su historia a un desconocido, Gump recuerda cuando fue importunado por los matones de su colegio mientras paseaba con su adorada Jenny. Tras lanzarle un par de piedras, éstos no se van y Jenny le dice la famosa frase, “¡corre, Forrest, corre!”. Ahí vemos cómo Forrest echa a correr con los hierros de sus piernas… ¿Se cumplirá eso que decía su madre de que todos los días ocurre algún milagro? Puedes ser tú el milagro, Forrest… ¡corre!

¡¡Redoble de tambores!!

Llegamos a la guinda del pastel y a la escena de una de las películas más perturbadoras de nuestro cine. El Resplandor (1980) de Stanley Kubrick. Danny, un niño de 7 años y sus padres se mudan temporalmente al Hotel Overlook de Colorado para encargarse del mantenimiento de las instalaciones. Entre las cuatro paredes del hotel empiezan a ocurrir cosas paranormales… además, como si fuera poco para el menor, su padre Jack empieza a sufrir trastornos de personalidad. No, no hemos optado por la parodia y el meme de Jack Nicholson más utilizado de internet… nos hemos decantado por el plano secuencia más exhibido por los docentes del séptimo arte. Éste sigue el transcurso de Danny mientras recorre con su triciclo los pasillos del hotel. Una de las esperas más largas del cine… ¿valdrá la pena?

 

Ivory Samos